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Las inundaciones y sus consecuencias en Barrancabermeja

El día 6 de junio del año en curso cayó sobre Barrancabermeja un fuerte aguacero, causando estragos con inundaciones en calles, avenidas y viviendas, resultando varias familias seriamente afectadas y dificultad en el tráfico de vehículos. Las alertas se dispararon y la preocupación rodeó en la mente de los afectados.

Por: Oswaldo Ríos Carrascal | Barrancabermeja se encuentra ubicado al occidente del departamento de Santander, en la margen oriental del río Magdalena, extendiéndose sobre un gran valle, irrigado por los ríos Sogamoso, La Colorada y Opón, con una latitud Norte de 7° 03’ 48”; una longitud Oeste de 73° 51’ 50” Y con una altitud sobre el nivel del mar de 75.94 metros.

Las precipitaciones en el puerto petrolero ocurren en dos periodos alternantes de lluvia con dos de verano, iniciándose por lo general cada año con un periodo escaso de pluviosidad   que se prolonga hasta el mes de marzo, cuando no hay alteraciones o anomalías causadas por fenómenos de El Niño o la Niña. Comúnmente, suelen presentarse periodos de lluvia en los meses de abril-, mayo y octubre – noviembre, que generalmente tienen dos meses de duración y luego seguir épocas secas más extensas.

El segundo periodo de lluvias, más intenso, se atribuye   al cambio en el régimen de vientos, el cual varía en el territorio en dirección norte sur, y se producen por a la acumulación de frentes fríos que se desplazan hacia el Ecuador.

Tradicionalmente sobre Barrancabermeja las inundaciones se han manifestado y las necesidades de búsqueda de soluciones no se han hecho esperar, sin embargo, en el área urbana el colapso del alcantarillado pluvial afecta gran cantidad de viviendas, máxime si están cercanos a zonas ribereñas o a humedales que en gran cantidad rodean a la ciudad.

Lo normal sería que el agua siguiera su curso, cumpliéndose el ciclo hidrológico como debe ser; sin embargo, la influencia antrópica ha sido causal del taponamiento de alcantarillas, proliferación de basuras con residuos sólidos abundantes, arrojados a las calles y cuerpos de agua, sin ningún control y con falta de civismo, conciencia ciudadana y amor por la naturaleza.

La mayoría de las veces se le echa la culpa al Estado, surgen reclamos, denuncias, peticiones y por un momento cambian las situaciones en el panorama, pero las lecciones no son bien aprendidas, causándose de paso, pérdidas mayores.

Es bien conocido que naturalmente y de acuerdo a los estudios realizados, las inundaciones en el departamento de Santander se manifiestan principalmente al occidente del departamento, donde cruza el Rio Magdalena y a lo largo de la región del Magdalena Medio en el piso basal tropical, toda esta parte del departamento que presenta una pendiente baja y morfología plana, particularmente donde se encuentra Barrancabermeja, se evidencien zonas propensas a la inundación

En Colombia se han vivido innumerables por inundaciones en diferentes territorios,

Pabón y Torres (2007), y Poveda et al. (2006), expresan que los desastres por inundaciones son producto de la interacción de factores complejos que se exacerban mutuamente. El incremento de los volúmenes de las precipitaciones o su ocurrencia en épocas inesperadas se han relacionado en Colombia con la variabilidad climática interanual, especialmente con el fenómeno de La Niña.

Sin embargo, Güiza, (2012) y. Sedano et al (2013), consideran la existencia de factores antrópicos que se relacionan con los desastres por agua como la deforestación, la degradación de suelos, la urbanización no planificada, los fallos en el ordenamiento de las cuencas hidrográficas, el desplazamiento forzado y la reubicación en zonas de riesgo, los errores de diseño y operación de la infraestructura hidráulica, las deficiencias en gestión del riesgo, la corrupción, la inaplicabilidad de la legislación ambiental, o la carencia de obras públicas .

El deterioro del Río Magdalena, la arteria fluvial más importante de la región ha incrementado la ocurrencia de inundaciones, dado que despiadadamente se le arroja cualquier cantidad de desechos y residuos sólidos a sus aguas.

De igual forma, se evidencia gran afectación en la mayoría de las ciénagas cercanas al complejo petrolero de Barrancabermeja, presentándose los más altos índices de alteración de sus ecosistemas.

Según “los desastres y el urbanismo en Colombia: caso Barrancabermeja”, estos cuerpos de agua han sufrido incalculables flujos de contaminación por desechos químicos y orgánicos, alterando la dinámica de la vida acuática de la misma.

De acuerdo con el Ideam, existe una clasificación de susceptibilidad de inundación, acorde a la topografía y se puede estimar teniendo en cuenta la superposición de áreas potencialmente inundables.

Según PGRD (2018), nos encontramos en una zona de susceptibilidad alta, correspondiéndole a ella una extensión de 284.109 Ha, lo que constituye el 9.3% del área del departamento de Santander y se localiza a lo largo del Valle del Rio Magdalena, al oeste de dicho ente territorial en el límite con el departamento de Antioquia, además de las confluencias con sus ríos tributarios mayores que entregan sus aguas al Río Magdalena.

En ese orden de ideas, se destaca la alta vulnerabilidad de municipios como Barrancabermeja y Puerto Wilches, ya que sus cascos urbanos se localizan en la orilla del rio, lo que aumenta los niveles de exposición de sus pobladores e infraestructura. En total un 9% del área de Santander se localiza en esta zona de susceptibilidad. (DGRD, 2019).

En Colombia y especialmente en Barrancabermeja y su área de influencia, no se le ha puesto suficiente atención, ni se le presta importancia,  por parte de muchos pobladores que construyen viviendas en  las zonas de altos riesgos a tres tipos de procesos de alta relevancia que ocasionan grandes desastres, como son : Los deslizamientos o derrumbes; las inundaciones, con efectos principalmente en zonas aledañas a ríos y quebradas,  y las avenidas torrenciales o llamadas avalanchas, como la ocurrida en Mocoa que arrasó con todo el eje central de la capital, o como Armero, el mayor desastre natural en la historia reciente de Colombia.

Al entender la naturaleza de estos peligros, se puede evitar la ubicación de viviendas en sitios inconvenientes. Para el caso de Barrancabermeja, el estar alejados de los andes montañosos, significa en principio menos preocupación por avalanchas y derrumbes. Pese a lo comentado, en 2018 aconteció una tragedia que cobró la vida de 10 personas por un derrumbe, en terrenos relativamente planos.

Aunque los modelos lograban vislumbrar la amenaza para este sector, en este caso se tuvo un componente de intervención humana (desestabilizando un talud), más difícil de modelar, al ser dinámico, pensándose ingenuamente que no hace falta tener una montaña al lado, evidenciándose la falta de responsabilidad al momento de realizar las respectivas prácticas constructivas.

Significa lo anteriormente expuesto, que los ciudadanos debemos ser responsables con la vida nuestra y la de nuestros semejantes, adoptando las medidas y normas de seguridad pertinentes, aparte del respeto por la naturaleza. Barrancabermeja hace parte de territorios intervenidos, susceptibles de sufrir uno que otro desastre natural, sino se actúa con cautela, conciencia ciudadana y compromiso.

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*Magister en educación, especialista en docencia universitaria, Ingeniero Agrónomo.

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Esta columna encierra el pensamiento del autor, en ningún caso es la posición de Río Grande.

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