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Barranqueños dignifiquemos lo nuestro

Barrancabermeja es más que cubana y trifásico. Tenemos saberes ancestrales de los barranqueños que la mayoría no conocen y que debemos resaltar. Lo explica porque debemos rescatar y salvaguardar nuestras tradiciones, que nos enseña la idiosincrasia y nos permite adaptarnos a las dinámicas de la sociedad actual.

Por: Hugo H. Bernal V. | Nuestras tradiciones en palabras concretas, están altamente comprometidas con la diversidad cultural que heredamos de los aventureros que llegaron, al entonces corregimiento de San Vicente de Chucurí, motivados por la industria del petróleo o el dorado negro.

La cultura del Río Madalena, la cultura fusionada del caribe, antioqueña, santandereana, turca o libanés y gringa, entre otras; y, también, hablaría de la cultura petrolera, es nuestra esencia como barranqueños. Por eso, la llamamos multiculturalidad o pluriculturalidad. Es nuestra cultura popular; nuestro tesoro, es la magia que nos hace ser lo que somos y nos diferencia de las demás comunidades. Eso, es lo que calificamos como barranqueñeidad.

Investigar, estudiar, conocer, registrar y divulgar nuestra cultura popular debería ser todo un proceso completamente enriquecedor y resaltaría la importancia de lo nuestro y nos daría el orgullo de ser barranqueño, y nos obligaría conservar y preservar la cultura nuestra, que es el patrimonio que heredamos.

Lo mejor que nos pudo pasar es que lo púbico y lo privado sean conscientes de nuestro patrimonio cultural; porque con esfuerzos unidos abrimos la puerta para el desarrollo del distrito especial, con el camino que nos tracemos y con la visión que definamos a veinte años, apoyando el talento de hoy, con lo que nos dejaron los abuelos.

La visibilización de una iniciativa que pretenda perpetuar nuestras tradiciones culturales valiosas, importantes y trascendentes, nos daría como pueblo una nueva oportunidad de desarrollo y contribuiría a nuestra apuesta, para la consecución del futuro deseado.

Unirnos alrededor de lo nuestro, culturalmente hablando, es lo que nos acerca a cumplir nuestro propósito superior, Barrancabermeja, no hay otro. Dignificando como seres humanos a los barranqueños primero.

El discurso de la barranqueñeidad, lo encontraremos en nuestro pasado, en nuestra historia; es construcción social y una lucha de ideas. Su contenido varía según si se construye un proyecto de unidad y pertenencia o de conflictos, para determinar los valores sociales. El discurso que nos va a identificar entre propios y extraños debe contener los elementos que nos diferencia y nos limitan.

No sé si debemos reconstruir, reimaginar o reinventar «la barranqueñeidad», como discurso. La verdad incuestionable, es que requerimos de un discurso que sea cimiento de nuestro futuro, basado en una participación y compromiso de todos, en una reflexión sobre quiénes somos, quienes hemos sido y quiénes queremos ser.

Para mí, el punto de partida es la cultura popular o folclor, como lo queramos llamar, pues a pesar de tener una cultura plural o variada, es lo que sociológicamente nos une. Debemos honrar nuestros orígenes, las tradiciones familiares, la cocina, juegos, festivales, mitos, leyendas, danzas y memoria histórica, entre otras, fortaleciendo la diversidad cultural de nuestro distrito especial llevándola a la literatura, a la música y a las artes.

¿Debemos decirlo con orgullo, somos barranqueños, de la región del Magdalena Medio y colombianos, como inicio de un discurso…, pero, ¿quién lo va a liderar? Lo primero que debemos recomponer el principio que aparentemente nos guía: “el interés particular prevalece sobre el interés general”. Este principio, así concebido, entraña una inversión de valores o virtudes, que nos permite involucionar.

Escuchar hablar mal de la ciudad, es como hablar mal de la mamá, por no decirlo menos. ¡Que las calles sucias!, ¡los parques sin iluminación!, ¡calles sin pavimentar!, y en general, cualquier comentario desacreditando nuestra ciudad, que sirve solo para que lo malo se multiplique. Cierto o no, la pregunta al juzgador es, ¿qué está haciendo para solucionar lo malo que dice tiene la ciudad?

Antes de multiplicar estos comentarios, auto cuestiónese: ¿Usted respeta los semáforos? ¿Las filas en los bancos? ¿Sus hijos no botan basura en la calle? ¿Usted respeta los peatones? ¿No maneja con exceso de velocidad? ¿Usted o sus hijos cuidan los parques? En conclusión, ¿usted sabe que es cultura ciudadana? Yo creo que no, desde que disemina esos comentarios contra su ciudad natal, si no es de aquí, quiérala, aquí vive y aquí trabaja, ¡si es de acá manda huevo de avión!

Todos los bienes culturales que hay en nuestra ciudad, nos pertenecen a todos. Sea oriundo o no de Barrancabermeja, o apenas haya llegado ayer.

¡La regla es sencilla respete donde vive, para que la ciudad, sea el paraíso que soñamos, con calorcito y todo!

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*Abogado, periodista, letrista y gestor cultural.

Esta columna encierra el pensamiento del autor, en ningún caso es la posición de Río Grande.

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