En Colombia, las aguas subterráneas representan el 69 % del agua dulce disponible, pero la falta de conocimiento y de registro de pozos dificulta su protección. La sobreexplotación y prácticas contaminantes como el fracking amenazan gravemente estos acuíferos, poniendo en riesgo la seguridad hídrica, la salud y el medio ambiente en el país.
Por: Lenin Patiño | En nuestro planeta tierra el agua cubre el 71% de su superficie, pero no toda el agua se encuentra en condiciones aptas para el uso humano. El 97.5% del agua es salada que se encuentra en océanos y mares, y solo el 2.5% resultante es agua dulce distribuida en lagos, ríos, arroyos y embalses que le corresponde al mundo para sobrevivir. En Colombia, aproximadamente el 69 % del agua dulce disponible es subterránea, mientras que el 31 % restante corresponde a ríos, lagunas y fuentes superficiales. La explotación excesiva de las aguas subterráneas es un problema creciente en muchas zonas del mundo, sobre todo en Oriente Medio donde provoca la mezcla con las aguas saladas y daños irreversibles a los acuíferos.
Por otro lado la explotación excesiva de las aguas subterráneas en Colombia provocaría el agotamiento de los acuíferos, el hundimiento del suelo (subsidencia) y la afectación de la disponibilidad de agua para las comunidades locales, Colombia solo conoce el 20% de sus aguas subterráneas, a pesar de que el 74% del territorio nacional tiene potencial para su aprovechamiento; por ello deben haber estudios detallados utilizando la hidrogeología que es la ciencia que estudia el origen y la formación de las aguas subterráneas, las formas de yacimiento (reservorios), su difusión, movimiento, régimen y reservas, su interacción con los suelos y rocas, su estado (líquido, sólido y gaseoso). Sus propiedades (físicas, químicas, bacteriológicas y radiactivas, organolépticas); así como las condiciones que determinan las medidas de su aprovechamiento, regulación y evacuación.
El agua subterránea es el agua que está depositada y circula en la zona saturada del subsuelo (bajo el nivel freático o nivel de saturación hasta 1 Km profundidad). y que es posible de captar económicamente por obras de ingeniería (pozos, drenes). La metodología hidrogeológica contempla los métodos y procedimientos del estudio de las condiciones del descubrimiento de los reservorios de aguas subterráneas y de la evaluación de sus recursos, reservas, régimen, calidad y particularidades del movimiento de dichas aguas además estudiar la porosidad de la roca donde se almacena, que corresponde al volumen de vacíos con respecto al volumen total de una muestra de medio poroso que depende del tipo de roca y del estado estructural en que se encuentre.
Debida a la estructura geológica que tenemos en Colombia hay un potencial enorme de yacimientos de agua subterránea, sin embargo no existe un registro nacional consolidado de pozos de agua perforados y de las reservas probadas lo que dificulta vigilar cuánta agua hay y la que se extrae realmente, por otro lado señalar que las (fallas, juntas y diaclasas) son tipos de fracturas o discontinuidades en las rocas de la corteza terrestre y en estos procesos geológicos se forman los acuíferos de agua dulce potable para el consumo humano y almacenado debajo de la tierra; los cuales están en peligros de ser contaminados o de desaparecer. El impacto ambiental de yacimientos de agua subterránea se da en su mayoría por el uso de la industria petrolera, productos químicos durante el proceso de fractura hidráulica también llamado fracking ha sido fuente de contaminación. Esta técnica carece de herramientas para controlar la utilización de estos fluidos peligrosos. Existen varias sustancias catalogadas como toxicas, otras cancerígenas, mutagénicas, vapores y gases expuestos en la capa de ozono que pueden producir efectos sobre la humanidad, esta técnica a diferencia de otras, emplea cantidades voluminosas de agua dulce, hasta veinte millones (20, 000,000) de litros de agua por pozo.
Un gran consumo de agua inyectada en estos tiempos de escases y de cambio climático es un desperdicio y solo el 50 % del volumen de agua se recupera y ésta ya no es potable, el resto del agua de producción se abandona en profundidad desde donde se puede contaminar los acuíferos subterráneos con metales pesados y compuestos químicos. El costo de equilibrio para la producción de un barril en Colombia con el Fracking en yacimientos no convencionales es proclive, mientras que en Estados Unidos es de US 55 dólares, acá sería de US 90 dólares por tanto negativo y desfavorable para Ecopetrol, no sería un negocio rentable para el País y si generan grandes riesgos para el ambiente, por ejemplo en el Permian (o Cuenca Pérmica) cuenca sedimentaria y yacimiento petrolífero de mayor producción en los Estados Unidos, ubicada entre el oeste de Texas y el sureste de Nuevo México, Colombia ha invertido más de 3800 millones de dólares en Técnicas basadas en Fracking.
Sin embargo en el 2024 la producción subió en 40% mientras que la utilidad cayo en 25% la ganancia del barril se redujo casi a la mitad, pasando de un 9.8 a un 5.2 dólares y el retorno un 6% frente a un 11% que logra Ecopetrol con el desarrollo de yacimientos no convencionales, la deuda de Ecopetrol se multiplico por 5 alcanzando en un periodo de 2 años una cifra de 1000 millones de dólares por tanto producir mas no significa ganar más, a que costo económico, social y ambiental al utilizar esta técnica en el País, empeoran las preocupaciones por las operaciones de fracking durante la última década en el mundo, han aparecido más de 1200 estudios científicos que han demostrado que la fracturación hidráulica provoca impacto significativo negativo; incluso ha sido prohibido en algunos países como Francia, Bulgaria, Irlanda, Alemania, España, Reino Unido, Países Bajos etc, debido a sus riesgos para el agua, la salud y el medio ambiente.
Asociado a esto se relaciona la contaminación superficial la cual trae consigo los derrames, desbordes o filtraciones, la filtración de fluidos de fractura concentrados durante la operación de mezcla con agua y presencia de fluidos de fractura durante la transferencia, lo que se conoce como pérdida de fluido ya almacenado, desde el punto de vista ambiental, estamos ante una auténtica aberración, con una serie de riesgos inmensos y una gran contaminación del agua en el subsuelo y en la superficie derivando graves impactos ambientales y cambio climático en el planeta. Más de 230 millones de personas de 26 países, 11 de los cuales están en África y 9 en Oriente Medio, sufren problemas con el agua. Los expertos consideran un país deficiente en agua cuando el promedio de los recursos locales es menor de 1.000 metros cúbicos por persona al año. En Colombia Cerca del 29% de la población (aproximadamente 13 millones de personas) no tiene acceso constante a agua apta para el consumo humano.
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*Magister en Educación, Licenciado en Matemáticas y Física, Ingeniero de Petróleos, Docente Catedra UIS Barrancabermeja, Presidente Asociación Sindical de Trabajadores y Provisionales de la Educación en Barrancabermeja (ASTPEB) Corporación Centro de Altos Estudios Minero Energéticos Ambientales.













